Richard comenzó a aconsejar a individuos, parejas y familias hace 35 años como un Padre Católico en Guatemala, Centro América. Fue en Guatemala donde aprendió el español y donde trabajó con los efectos devastadores de trauma en las vidas de los Mayas. El siguió dando consejos y dirección espiritual como director de un Seminario Teológico en San Antonio, Texas.
Después de renunciar su posición del ministerio y graduarse con la Maestría de Arte en Conserjería Psicológica de la Universidad de John F. Kennedy en Orinda, CA en 1990, Richard trabajó de terapeuta practicante bilingüe en el Family Resource Center en Salinas, CA. Subsecuentemente, él fue empleado por la Ciudad de San Francisco con los Servicios de Protección de Menores (CPS), trabajando con niños y familias cuyas vidas fueron afectadas por el abuso físico, el abandono y el trauma sexual. Richard recibió su licencia de Terapeuta de Matrimonio y Familia en 1993, y con el deseo de resolver el sufrimiento emocional y los efectos de trauma en adultos y niños, él abrió su consultorio in 1995.
Richard trae a su práctica de psicoterapia una base de espiritualidad y de justicia social. El mira a cada individuo como una manifestación única de la fuente vital y creativa del universo. El respeta a todos los fondos religiosos y espirituales, incluyendo a los que no son partidarios de ninguna creencia.
Richard reconoce que cada persona posee una vitalidad inherente, un poder que busca sanarse y que mueve a todo el organismo humano hacia el balance y la salud. Al mismo tiempo, los eventos traumáticos y los patrones pasados pueden causar obstáculos que dejan a la persona atrapada en varios síntomas emocionales. Cuando se eliminan los obstáculos, uno puede sentirse más dueño de si mismo y libre de los síntomas debilitantes.